Transformación cultural: el largo camino para la igualdad de género a nivel profesional

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Cerca a cumplir los 200 años de nuestra independencia, tenemos todavía un largo camino por recorrer para lograr la igualdad de género que nos permita avanzar de forma integral como país.

Por Guicela Gavidia Robles, gerente de Gobierno Tecnológico en Procesos y Medios de Pago de Izipay Perú

Sabemos que todavía tenemos muchas tareas pendientes que resolver, pero creemos que una de las acciones prioritarias debe ser brindar oportunidades reales de desarrollo a las mujeres, y eso se construye desde el inicio.

Quiero comentar brevemente una experiencia reciente; la semana pasada estuve por el pueblo de Quilcaccasa ubicado en Apurímac a más de 4,500 m.s.n.m; allí tuve contacto con adolescentes en el centro digital construido por una empresa minera de la zona. Le pregunté a estas jóvenes qué querían estudiar, y me dijeron Educación y Derecho…Yo les dije: ¿Por qué no estudian Ingeniería? Y adicionalmente les dije: ¿Sabían que el Wi-Fi fue inventado por una mujer? ¿Que el primer programa de computación lo escribió una mujer? Ellas me dijeron que no lo sabían, y se quedaron asombradas. Vi sus caras de asombro e incredulidad al ver algunos videos sobre lo indicado, y una de ellas me dijo: “Mi hermano va estudiar Ingeniería de Minas”, y le volví a contestar: “¿Y tú? ¿Por qué no estudias Ingeniería de Minas? Y ella respondió: Porque eso es de hombres.  No les miento que tuve varios sentimientos encontrados, y buscaba en mi mente rápidamente una manera de cambiar esa forma de pensar sin interferir en sus creencias.

Más allá de este hecho anecdótico, y de lo puntual que puede resultar mi experiencia, considero que una de las labores principales que debe realizar el Estado a través del MINEDU, y otras entidades, es buscar cambiar paradigmas en las niñas y jóvenes de nuestras provincias. Pero eso sí, la estrategia a utilizar debe considerar las variables culturales de las personas.

Considero que tendríamos un gran potencial como país si lográramos incorporar en nuestra fuerza laboral toda la capacidad dormida que tenemos en todas nuestras mujeres; y debemos desarrollarlo con un plan nacional.

En nuestro país necesitamos más profesionales en ciencia y tecnología. Necesitamos más ingenieros hacedores que legisladores o abogados. No obstante, esto no llegará del cielo. Tenemos que invertir en la formación de nuestras niñas y jóvenes, pero dentro de una estrategia que considere las variables socioculturales y económicas, e impulsándolas al mundo de ciencia y tecnología.

Además, tenemos que trabajar utilizando indicadores y métricas objetivas. Por ejemplo, ¿saben cuántas mujeres investigadoras existen el Perú? Sólo 12,541 de 37,079, o sea, sólo 33%. Deberíamos fijar como una meta nacional que el año 2026 tengamos un valor cercano al 50%.

No debemos desperdiciar el talento de nuestras mujeres. Suena ilógico que en pleno siglo XX, según datos del MINEDU, las chicas al terminar 5to de secundaria, e incluso muchas veces las más brillantes en matemáticas o primeros puestos de su promoción, terminan estudiando carreras donde su talento no se desarrolla. Nos preguntamos ¿Por qué? Pues por puros temas culturales de idiosincrasia, sí, así como lo lee, ya se tiene preconcebido en las familias que las mujeres deben optar por esas carreras, y no impulsan a las jóvenes a carreras de ingeniería las cuales consideran normalmente que deben ser ocupadas por los hombres.

El empoderamiento de las mujeres se construye desde una base, es decir, desde la familia. Por ello, esta labor de transformación cultural tiene que trabajarse a todo nivel.

Hemos demostrado a lo largo de la historia que hemos aportado grandes avances e inventos para el mundo de la ciencia, como Ada Lovelace (inventora de primer algoritmo para un programa de cómputo) o Heidy Lamarr quien patentó su invento en 1942 bajo el nombre de “Sistema de comunicación secreto”, con ello nació el “Wifi” o Stephanie Kwolek, creadora del material con el que se fabrican los chalecos antibalas “Kevlar”, así como estas grandes mujeres de ciencias que a a pesar que en esas épocas estaban invisibilizadas lograron grandes aportes, hoy a puertas de nuestro bicentenario, tenemos la oportunidad de lograr que más mujeres se incorporen al mundo de ciencia y tecnología.

Esperemos que el nuevo gobierno que asuma considere todas las variables indicadas y busque cerrar esta brecha de género, y, sobre todo, la brecha tecnológica asociada a esta desigualdad.

Fuente: Business Empresarial

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